Esta es una lista de situaciones cotidianas por las que estamos pasando Nuna y yo en los últimos meses. Ella tiene 14 años, una masa en el hígado y un fallo renal. Las enfermedades no son románticas ni fáciles, pero sí son una gran oportunidad para valorar lo importante.

Gracias de todo corazón a aquellas que cuidáis de personas o animales enfermos.

1. Emocionarte muchísimo si alguien la ve renquear por la calle y te pregunta “¿cuántos años tiene?” y luego te dice “¡pues está estupenda para su edad!“. Aunque sepas perfectamente que es mentira.

2. Acumular latitas de comida específicas para su dolencia y medicamentos como vitaminas o complementos, con la esperanza irracional de que, mientras tengas muchas existencias, no se morirá.

3. Mirar con admiración a todo aquel que pase por vuestro lado con un perro sano y con emoción al que lleva a uno viejito.

4. Celebrar con euforia cualquier síntoma de mejoría como que coma sola, que llegue hasta el parque o que haga sus cosas con una forma reconocible.

Nuna en el parque
Gran fiesta cuando Nuna llega hasta el parque

5. Despertarte sobresaltada en mitad de la noche a causa de un olor. Las que lo hayáis vivido, sabéis perfectamente a qué me refiero. Las que no, mejor no preguntéis ;).

6. Decirle a la gente con cachorros que tenga paciencia con ellos, que solo son bebés, y que les saquen muchas fotos, que pasa volando.

7. Leer cualquier post o noticia que hable de animales enfermos o ancianos.

8. Alucinar cuando la gente dice “cuando llegue el momento, lo sabrás”, porque tú no lo sabes y crees que para ti nunca será ese momento.

9. Tumbarte con ella en su camita cada cierto tiempo y darle un número casi ridículo de besos seguidos.

10. Pararte a recordar lo que habéis pasado juntas y tener una llorera. Y más besos.

11. Sacarle fotos y vídeos. Uno al día como mínimo.

Nuna
Así estamos, a foto por día

12. Despertarte varias veces durante la noche para ayudarla a incorporarse y cogerla en brazos si no puede subir dos escalones. Asumir tus contracturas de espalda como parte del proceso.

13. Mirarla y sentirte triste y feliz a la vez. Me han dicho que Víctor Hugo llamaba a eso melancolía.

14. Creer que estás preparándote para decirle adiós y descubrir de inmediato que la sola idea de perderla te parece insoportable.

15. Querer a las veterinarias de tu vida como a tus amigas porque, a estas alturas, lo son.

Gracias ❤

 

 

6 comentarios en “15 cosas que estás haciendo si convives con un animal enfermo, anciano… o ambos

  1. Ay Nunitis!! Recuerdo perfectamente cuando mi hija vino a casa diciendo que había conocido a Nuna ¡¡Tenía 3 meses!! Se enamoró de ella. Al poquito tiempo llegó Hook quien ya forma parte del mundo de los viejitos.
    El mundo a su alrededor se relentiza y los momentos en los participa de la familia nos hace sonreir y aplaudir. Su mirada acuosa nos enternece y nos llena de amor. Comparto estos momentos contigo tal y como compartimos ‘el paseo’ en los tiempos mozos de ambos. Un beso bien gordo a las dos.

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